Una contingencia ambiental atmosférica es una medida regulatoria de emergencia que se activa en la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM) cuando la contaminación del aire alcanza niveles que representan un riesgo directo para la salud de la población, especialmente de personas con enfermedades respiratorias, cardiovasculares, adultos mayores y niños.
Se forma cuando los gases vehiculares reaccionan con la radiación solar.
30× más finas que un cabello: alcanzan los alvéolos y el torrente sanguíneo.
El Índice Metropolitano de la Calidad del Aire (IMECA) traduce las concentraciones de contaminantes a una escala de 0 a 500 puntos. Cuanto mayor el número, peor la calidad del aire. Así se lee:
La Zona Metropolitana del Valle de México es una de las regiones más contaminadas de América Latina. Estos son los datos que importan:
No existe un nivel seguro de exposición al PM₂.₅
Cuando se activa una contingencia, la CAMe implementa restricciones vehiculares e industriales. Esto es lo que cambia para ti:
No todos respondemos igual. Estas son las enfermedades donde la contaminación atmosférica cambia el pronóstico clínico:
Crisis por broncoespasmo durante contingencias
Exacerbaciones agudas, pérdida pulmonar irreversible
PM₂.₅ acelera progresión de FPI y exacerbaciones
Más eventos obstructivos, riesgo cardiovascular
Tos, opresión y desaturación exacerbadas
Cáncer de pulmón, infartos y ACV por exposición crónica
Protocolo práctico y específico. Elige tu condición:
Basado en recomendaciones de la Global Initiative for Asthma (GINA) 2025.
Asegúrate de usar tu corticoide inhalado (ICS) o ICS-LABA a la dosis habitual sin omisiones. No lo suspendas aunque te sientas bien.
Ten siempre a la mano tu inhalador de rescate (salbutamol o ICS-formoterol). Revisa que no esté caducado y que tenga dosis suficientes.
El pico de ozono ocurre en la tarde. Si debes salir, usa cubrebocas N95 (no quirúrgicos, no filtran PM2.5 ni ozono).
Suspende deportes al aire libre. El esfuerzo multiplica la inhalación de contaminantes hasta 10 veces.
Si tienes filtro HEPA, úsalo en la habitación donde pasas más horas. Ventanas cerradas durante el día.
Si tu médico te dio un plan por zonas (verde/amarilla/roja), actívalo. Si nunca te han hecho uno, agenda consulta urgente.
Basado en Global Initiative for Chronic Obstructive Lung Disease (GOLD) 2025.
LAMA/LABA (tiotropio, umeclidinio, etc.) debe continuar estrictamente. Omitir incluso un día aumenta riesgo de exacerbación.
Si tienes oxímetro, mide 2× al día. Cualquier caída ≥ 3 puntos respecto a tu basal requiere atención médica.
Si usas O₂ domiciliario, verifica tanque/concentrador, cánulas y respaldo eléctrico. Aumenta tus horas si te indicaron.
Tu umbral de tolerancia es menor. Evita salir incluso si la contingencia es Fase I. Cierra ventanas durante el día.
Si tu neumólogo te prescribió un ciclo corto para auto-inicio ante signos de exacerbación, reconócelos: más tos, más flema, esputo purulento.
Influenza, neumococo y COVID reducen riesgo de exacerbación grave. Si te faltan, agenda cuanto antes.
Basado en guías ATS/ERS/JRS/ALAT para FPI y enfermedades pulmonares intersticiales.
No salgas durante Fase I o II. Los pacientes con FPI tienen menos reserva respiratoria y mayor riesgo de exacerbación aguda.
Mide SpO₂ en reposo y después de caminar 6 minutos. Registra los valores: toda caída ≥ 4 puntos es bandera roja.
Pirfenidona o nintedanib no deben suspenderse. Son tratamientos de curso prolongado cuya interrupción acelera el deterioro.
Si tienes O₂ domiciliario, verifica autonomía de tanques portátiles y baterías del concentrador ante un corte eléctrico.
Lavado frecuente de manos, evita visitas de personas con síntomas respiratorios, confirma tu esquema de vacunación anual.
Ante cualquier cambio agudo (más disnea, tos nueva, fiebre), comunícate sin esperar. Las exacerbaciones agudas de FPI tienen mortalidad alta si se atienden tarde.
Prevenir es evitar enfermedades futuras. Aunque no tengas patología respiratoria, la exposición acumulada cuenta.
Correr, bicicleta o deporte al aire libre en contingencia triplica tu exposición. Muévete al gimnasio o haz ejercicio en casa.
2–3 L de agua al día ayudan al aclaramiento mucociliar. El moco bien hidratado atrapa y expulsa mejor las partículas.
Cubrebocas quirúrgico o de tela no filtra PM2.5 ni ozono. Solo las mascarillas N95/KN95/FFP2 ofrecen protección real.
Son grupos sensibles aunque no tengan enfermedad. La exposición prenatal a PM2.5 se asocia con menor peso al nacer y asma infantil.
Durante el día, sobre todo 13–19 h. Ventila al amanecer o después de lluvia (la lluvia limpia PM).
Revisa aire.cdmx.gob.mx o la app AIRE antes de planear salidas al aire libre.
Durante una contingencia, estos síntomas no pueden esperar. Son criterios para acudir a urgencias o llamar al 911:
Si reconoces uno o más de estos signos, no esperes: cada minuto de hipoxia importa.
Llama al 911 inmediatamente si presentas cualquiera de los síntomas anteriores. No manejes por tu cuenta a un hospital si estás muy disneico; la ambulancia ofrece oxígeno en ruta.
Todos los datos clínicos, umbrales IMECA y recomendaciones de esta página están basados en fuentes oficiales mexicanas y guías internacionales de neumología. Última revisión: 24 de abril de 2026.