Plan clínico por enfermedad, umbrales IMECA oficiales y señales de alarma explicadas por un neumólogo formado en el INER. Información basada en datos oficiales de CAMe, SEDEMA y guías internacionales GOLD/GINA.
Una contingencia ambiental atmosférica es una medida regulatoria de emergencia que se activa en la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM) cuando la contaminación del aire alcanza niveles que representan un riesgo directo para la salud de la población, especialmente de personas con enfermedades respiratorias, cardiovasculares, adultos mayores y niños.
Ozono (O₃): se forma en la atmósfera cuando los gases emitidos por vehículos y fábricas reaccionan con la radiación solar. Alcanza picos entre las 13:00 y 17:00 h.
Partículas finas (PM2.5 y PM10): sólidos y líquidos suspendidos. PM2.5 es 30 veces más pequeña que un cabello humano — penetra los alvéolos y pasa al torrente sanguíneo.
Temporada de ozono: 15 de febrero al 15 de junio — alta radiación, baja humedad, inversiones térmicas frecuentes.
Temporada seca-fría: noviembre a febrero — incendios, quemas agrícolas y estancamiento atmosférico elevan PM2.5.
El Índice Metropolitano de la Calidad del Aire (IMECA) traduce las concentraciones de contaminantes a una escala de 0 a 500 puntos. Cuanto mayor el número, peor la calidad del aire. Así se lee:
¿Cuándo se activa una contingencia? Conforme al Programa para Contingencias Ambientales Atmosféricas (PCAA) de la CAMe, la Fase I se activa cuando se supera el umbral de 150 IMECA para ozono o 158 IMECA para PM2.5. La Fase II requiere superar 200 IMECA sostenido. Estos umbrales se actualizaron por última vez en 2023, volviéndose más estrictos.
La Zona Metropolitana del Valle de México es una de las regiones más contaminadas de América Latina. Estos son los datos que importan:
Según la Organización Mundial de la Salud, no existe un nivel seguro de exposición al PM2.5. Cada incremento de 10 µg/m³ en la exposición a largo plazo se asocia con un 8% de aumento en mortalidad por todas las causas y 15% en mortalidad por enfermedad respiratoria.
Cuando se activa una contingencia, la CAMe implementa restricciones vehiculares e industriales. Esto es lo que cambia para ti:
No todos respondemos igual. Estas son las enfermedades donde la contaminación atmosférica cambia el pronóstico clínico:
El ozono y PM2.5 desencadenan broncoespasmo. Durante contingencias, las crisis asmáticas aumentan hasta 4–5 veces.
Saber más sobre asmaLas exacerbaciones agudas se duplican durante contingencias. Cada exacerbación acelera la pérdida de función pulmonar de forma irreversible.
Saber más sobre EPOCEstudios recientes vinculan PM2.5 con progresión acelerada de fibrosis pulmonar idiopática (FPI) y aumento de exacerbaciones agudas.
Saber más sobre FPILa inflamación de vía aérea superior por contaminantes empeora los eventos obstructivos nocturnos — peor calidad del sueño y mayor riesgo cardiovascular.
Saber más sobre SAHOSPacientes con fibrosis post-COVID tienen mayor sensibilidad a contaminantes — tos, opresión y desaturación se exacerban en días de mala calidad del aire.
Saber másAunque no tengas enfermedad respiratoria previa, la exposición crónica a PM2.5 aumenta el riesgo de cáncer de pulmón, infartos y ACV.
Ver factores de riesgoProtocolo práctico y específico. Elige tu condición:
Basado en recomendaciones de la Global Initiative for Asthma (GINA) 2025.
Asegúrate de usar tu corticoide inhalado (ICS) o ICS-LABA a la dosis habitual sin omisiones. No lo suspendas aunque te sientas bien.
Ten siempre a la mano tu inhalador de rescate (salbutamol o ICS-formoterol). Revisa que no esté caducado y que tenga dosis suficientes.
El pico de ozono ocurre en la tarde. Si debes salir, usa cubrebocas N95 (no quirúrgicos, no filtran PM2.5 ni ozono).
Suspende deportes al aire libre. El esfuerzo multiplica la inhalación de contaminantes hasta 10 veces.
Si tienes filtro HEPA, úsalo en la habitación donde pasas más horas. Ventanas cerradas durante el día.
Si tu médico te dio un plan por zonas (verde/amarilla/roja), actívalo. Si nunca te han hecho uno, agenda consulta urgente.
Basado en Global Initiative for Chronic Obstructive Lung Disease (GOLD) 2025.
LAMA/LABA (tiotropio, umeclidinio, etc.) debe continuar estrictamente. Omitir incluso un día aumenta riesgo de exacerbación.
Si tienes oxímetro, mide 2× al día. Cualquier caída ≥ 3 puntos respecto a tu basal requiere atención médica.
Si usas O₂ domiciliario, verifica tanque/concentrador, cánulas y respaldo eléctrico. Aumenta tus horas si te indicaron.
Tu umbral de tolerancia es menor. Evita salir incluso si la contingencia es Fase I. Cierra ventanas durante el día.
Si tu neumólogo te prescribió un ciclo corto para auto-inicio ante signos de exacerbación, reconócelos: más tos, más flema, esputo purulento.
Influenza, neumococo y COVID reducen riesgo de exacerbación grave. Si te faltan, agenda cuanto antes.
Basado en guías ATS/ERS/JRS/ALAT para FPI y enfermedades pulmonares intersticiales.
No salgas durante Fase I o II. Los pacientes con FPI tienen menos reserva respiratoria y mayor riesgo de exacerbación aguda.
Mide SpO₂ en reposo y después de caminar 6 minutos. Registra los valores — toda caída ≥ 4 puntos es bandera roja.
Pirfenidona o nintedanib no deben suspenderse. Son tratamientos de curso prolongado cuya interrupción acelera el deterioro.
Si tienes O₂ domiciliario, verifica autonomía de tanques portátiles y baterías del concentrador ante un corte eléctrico.
Lavado frecuente de manos, evita visitas de personas con síntomas respiratorios, confirma tu esquema de vacunación anual.
Ante cualquier cambio agudo (más disnea, tos nueva, fiebre), comunícate sin esperar. Las exacerbaciones agudas de FPI tienen mortalidad alta si se atienden tarde.
Prevenir es evitar enfermedades futuras. Aunque no tengas patología respiratoria, la exposición acumulada cuenta.
Correr, bicicleta o deporte al aire libre en contingencia triplica tu exposición. Muévete al gimnasio o haz ejercicio en casa.
2–3 L de agua al día ayudan al aclaramiento mucociliar. El moco bien hidratado atrapa y expulsa mejor las partículas.
Cubrebocas quirúrgico o de tela no filtra PM2.5 ni ozono. Solo las mascarillas N95/KN95/FFP2 ofrecen protección real.
Son grupos sensibles aunque no tengan enfermedad. La exposición prenatal a PM2.5 se asocia con menor peso al nacer y asma infantil.
Durante el día, sobre todo 13–19 h. Ventila al amanecer o después de lluvia (la lluvia limpia PM).
Revisa aire.cdmx.gob.mx o la app AIRE antes de planear salidas al aire libre.
Durante una contingencia, estos síntomas no pueden esperar. Son criterios para acudir a urgencias o llamar al 911:
Llama al 911 inmediatamente si presentas cualquiera de los síntomas anteriores. No manejes por tu cuenta a un hospital si estás muy disneico — la ambulancia ofrece oxígeno en ruta.
La contingencia es el momento agudo, pero la protección se construye antes:
Si tienes tos crónica, disnea al subir escaleras o exposición a humo de leña/tabaco, no esperes a una contingencia para descubrir una EPOC no diagnosticada. Una espirometría anual es clave.
Cada paciente necesita un plan escrito por zonas. En consulta, definimos tus umbrales de síntomas, medicamentos de rescate y cuándo contactar al médico.
Influenza (anual), neumococo (según edad y condición) y COVID al día. La combinación de contingencia + infección viral es la causa más frecuente de hospitalización.
El tabaco multiplica el daño de la contaminación ambiental. Si fumas, la primera medida de protección es un programa formal de cesación. Ver cómo ayudo con cesación →
Todos los datos clínicos, umbrales IMECA y recomendaciones de esta página están basados en fuentes oficiales mexicanas y guías internacionales de neumología. Última revisión: 24 de abril de 2026.